La guerra de DOODOA

Volviendo 1-1

 ¿Qué tienes? – Preguntó lechuza.

Siempre sabia que decir. Cada palabra en el momento justo, como si fuera parte de mi propia alma.

 ¿Qué tienes? – Repitió.

Frío.

Creía morir en su mirada cuando hacíamos el amor. A cada palabra, a cada susurro, a cada vez que respiraba agitadita arañando mi espalda… a cada vez que temblábamos de deseo, recorriendonos… a cada vez que se deshacía entre mis labios y nos mirábamos temblando de pasión. Ocultos en la noche los dos. Sin importarnos nada porque solo nosotros podíamos entender.

Amigo. De verdad llegue a pensar que conseguirías olvidarla. – dijo mirando desde lo más alto. Con sus ojos chiquitos, extraños, de lechuza.

-¿Olvidarla? ¿Cómo?

Lechuza miró displicente.

A veces actuaba así.

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